- Letras redondeadas e "infladas", de fácil lectura y estética juguetona.
- Letras simples y rápidas, para visibilidad inmediata.
- Letras entrelazadas y complejas, difíciles de leer, con un enfoque técnico y artístico.
- Letras rectangulares y claras, fáciles de leer y con gran impacto visual.
- Trazos hechos como con un matafuegos, creando líneas distintivas y un estilo rebelde.
- Letras o imágenes con efecto tridimensional, dando sensación de profundidad.
- Formas y colores no figurativos, con un enfoque artístico y emocional.
- Estilo desordenado y caótico, que desafía las reglas tradicionales del graffiti.